Me llamo Silviu Zag. Llegué de Rumanía con ocho meses y crecí siendo el bicho raro de la clase: bullying, sandalias con calcetines y cargar bloques de cemento de crío. Después me busqué la vida como DJ, camarero, socorrista… hasta acabar gestionando casi solo una empresa de transporte internacional de 26 millones. Mi nómina: 1.800€ al mes. Generas millones, cobras migajas.
Cuando emprendí, no me hice rico: me comí una deuda de más de 200.000€ con 22 años. De ahí me sacó el modelo que vas a ver en esta clase — el mismo con el que hoy vivo tranquilo generando millones al año. Por el camino: proyectos vinculados a marcas como FIFA o el FC Barcelona, un artista que ha trabajado con Duki, Aron Piper u Omar Montes al que ayudé a pasar de cero a 20.000€ al mes con su música… y la prensa empezando a contar mi historia.
¿Por qué te lo cuento? Porque llegué a la cifra que todos persiguen y descubrí que el dinero es la herramienta, no el propósito. Hoy, cada sábado, un orfanato de Bali recibe juguetes, libros y clases de inglés — esté yo o no. Ahora quiero que gente que empezó como yo, sin nombre y sin red, aprenda a ver los patrones que a mí nadie me enseñó. Empezamos.